Está en: Miarma > Artesanos y Fabricantes > Artesanos >
Avancargas ARSA
Especialistas en la reproducción artesanal de pistolas de duelo históricas
No se puede describir, con pocas palabras, ni adjetivar suficientemente el trabajo artesanal en su más estricta y arcáica definición. Impresiona profundamente presenciar la forma de trabajar de artesanos que huyen de las máquinas y confían en sus propias manos y experiencia para obtener los resultados que satisfagan tanto al Maestro como al usuario final del producto.
Jesús María Araquistain es el Maestro, el mejor. Toda la producción de su taller, toda, la supervisa celosamente. Esporádicamente se concede la licencia de alguna restauración, actividad que le entusiasma, aunque sus mayores preocupaciones las localice en su producción artesanal de armas cortas. Atender los pedidos y mantener la calidad acostumbrada convertida en norma no es tarea fácil.
|
Algunos ejemplos de su producción. En este caso las pistolas Rochatte y Galand en calibres .45 y .41 respectivamente. |
|
Cuando caen en sus manos armas de época, las admira, observa y se nota el estremecimiento del Maestro que detecta las habilidades de otro Maestro, ya desaparecido, que en sus trabajos muestra sus técnicas y delata sus secretos a los ojos de los Iniciados. Es lo que pude comprobar al observarlo cuando examinaba una diminuta pistola adornada con filigranas de hilo de plata y que hacía décadas que su llave no se movía.
El taller es un pequeño espacio que comparte con su esposa Eli, mujer de manos prodigiosas en el tratamiento de la madera y sus tallas. Rodeados de herramientas, hierros, maderas y armas en astillero, algunas terminadas o casi terminadas en un estante cercano esperando la enésima y concluyente aprovación para su envío. Las únicas herramientas eléctricas: taladro de columna y un pequeño receptor de radio.
| Los productos de ARSA | ||||||
|
En mi enfermiza curiosidad, les rogué que me explicaran el proceso de producción. Nada tiene que ver con lo que ví en otras fábricas. La cureña y el metal, la primera en bruto y el segundo en blanco, se presentan y ajustan a lima y formón, uno contra la otra hasta quedar totalmente ajustados en nivel y encastre. Una vez ajustados, se les troquela el número que les dará propia identidad en todo el proceso de fabricación. Esos hierros no encajarán en ninguna otra madera, y viceversa. En una misma pareja de duelo, las piezas de una no harán en la otra. Los hierros se acaban y graban según prescripción, por una parte, y la caja igualmente, por otra. Se concluye el trabajo con el montaje final y el minucioso examen por el Maestro.
Es en definitiva, un salto cronológico al esquema productivo de hace doscientos cincuenta años. Todo un lujo en la actualidad, del que tenemos el privilegio de disfrutar.
"Ferdinand Rochatte, afamado armero parisino, en 1835 lanzó un modelo de pistola de duelo que se distinguió por su cañón cilíndrico con una solista superior, su estilo es romántico, caracterizado por sobria elegancia de líneas y cuadrillado de la empuñadura (madera), para mejor sujección, la forma de la coz o remate metálico de la empuñadura, ovalado en hierro sujeto a esta mediante tornillo rematado en forma de botón"
|
"Los modelos Rochatte de nuestra marca "ARSA" guardan todas las características y el trabajo artesano del original." |
|
|
"... con armeros famosos como: Gastinne Renette, Lepage, Ferdinad Rochatte, etc ... Las pistolas de duelo se presentaban en estuches de 1 ó 2 pistolas con accesorios." |
|
|
"El original Galand fue fabricado por encargo en Lieja (Bélgica), en 1871, por un armero francés." |
|
|
Esquema-despiece de la pistola GALAND A PARIS, obtenido a partir del original. |
|
"Estos modelos, se caracterizan por sus barrocos tallados en la empuñadura (madera), destinados a aumentar la belleza y funcionalidad, pretendiendo facilitar un agarre cómodo y seguro. La coz o remate metálico de la madera (empuñadura), era de forma irregular, para adaptarse a la empuñadura, muy trabajado y sofisticado. El cañón es de varias caras, muy normal en la época."
|
Lujosa empuñadura tallada de una pistola Europa. Aunque el motivo sea el mismo en todas las tallas, ninguna es idéntica a otra, lo que demuestra su producción artesanal. |
|
"Estos modelos se fabrican, guardando todas las características y el trabajo artesano de los modelos originales."
En parte, esto es lo que leemos en las cartulinas de los estuches cuando recibimos un arma fabricada por ARSA. En primera instancia sólo parecen reseñas publicitarias para atraer clientes.
El primer paso del convencimiento de que lo dicho es cierto surge cuando tenemos el arma en las manos, observamos sus detalles y, (cómo no) empezamos a rebuscar en sus rincones los indicios que demuestren la producción artesanal. No hay que esforzarse.
|
Detalle de una de las tallas posibles. En este caso, un tallado de tipo largo en la boquilla de la caja. |
|
En mi caso y, ayudado por un destornillador -no sin antes haber observado atentamente el acabado exterior- desmonto ansiosamente la llave para examinar el mecanismo. Sólo un tornillo.
No puedo asegurarlo, pero pasé algo más de media hora, con una lupa de relojero. Faltan calificativos. Las manos del artesano están por todas partes. No hay fallos, las marcas de la lima, los retoques de ajuste, el fiador, la nuez, la mosca ... la brida. Y para terminar, un ajuste de perfección encomiable. Nada comparable a las reproducciones históricas que ya había visto.
Sin detalle que pasara desapercibido, pieza por pieza, desmenuzando llegué al guardamonte. Sobrecogedora la visión del resorte de posicionamiento de la palanca del disparador, una lámina de acero extremadamente fina, moldeada a lima en su totalidad, ajustada a la perfección ,sin forzado, montada sobre un conjunto con fuerte soldado de forja de baja fusión en el interior de la platina del guardamonte.
|
Desmontaje elemental de la palanca del disparador y guardamonte. Obsérvese el resorte laminar. |
|
En síntesis, se trata de armas cuyo concepto de fabricación y aspecto final no tiene nada que ver con la producción industrial con que nos tienen acostumbrados. Huelga decir que no abarrotan el mercado con su producción. Pero no les importa, en absoluto. Lo que hacen, lo hacen bien. Y lo saben.
No tienen un almacén lleno de armas terminadas para su distribución. En sus bancos de trabajo solo se ven las que ya tienen destino, cualquier tirador o coleccionista paciente. Porque el tiempo de fabricación es lo que les da a estas armas el sentido de lo que son, pura artesanía. Que nadie se confunda, lo que se hace con los medios artesanales no se puede poseer de un día para el siguiente, sería absurdo. Paciencia para el que las encargue, con la convicción de que el resultado final bien, muy bien merecen la espera.
La madera ... nogal la más modesta. La talla ... motivos florales de estilo preciosista, entre otras. El picado o cuadrillado de las empuñaduras y las tallas denota la exactitud del trazo que solo conceden los muchos años de experiencia. Serena belleza de acabado en el conjunto. Manos de mujer han de ser las que así trabajen. Y lo son.
|
Detalle del cuadrillado o picado de la empuñadura de la caja de la pistola Rochatte. En este caso, en un modelo con el metal acabado en pulido. |
|
El aspecto exterior lo completa el cincelado de las partes metálicas. El conjunto impresiona por su elegancia, sin opulencia (pudiendo serlo). El último paso para acabar de enamorarse de estas pistolas de duelo es en el campo de tiro. Desde las más modestas (Europa), hasta el "fórmula uno" (Galand) pasando por las Rochatte y la Underhammer, hacen las delicias de los tiradores. Impresiona lo liviano de estas armas, síntoma inequívoco de la utilización de materiales de altísima calidad.
Concretamente, la Galand, una delicada de formas y elegante reproducción (la llamo " mi princesa") puesta en las manos de un buen tirador, es sencillamente ... determinante. Sinceramente creo que esta pistola, además de ligera, elegante y precisa, es resistente. Prueba de ello son las intensas sesiones que realizo con ella, entre los 90 y 120 disparos por sesión, con algunos recesos para tomar café con los amigos, no por conmiseración con el arma.
La precisión la conserva de la primera bala a la última, sin que el cañón (5 estrías en ánima pulida a espejo) se caliente en exceso ni sufra deformaciones circunstanciales por fatiga térmica que reduzcan la precisión. Está claro que la calidad del acero F-114 (casi idéntico al F-1 de la época) difícil de trabajar pero es inmejorable, nada de plomo ni aleaciones modernas que facilitan la mecanización, solo hierro y carbono, duro y ligero.
La única y lógica exigencia del arma, una vez terminada la sesión: una limpieza a fondo, repasar el apriete de los tornillos del mecanismo de la llave, un buen aceitado y reposar en su precioso estuche.
Todos los que han llegado al final de este escrito, me consta que han demostrado interés por lo que aquí se díce. Y es mi deber corresponderles con la siguiente información:
Avancargas ARSA, Bº Uribe, s/n 48240 - BERRIZ - VIZCAYA
Tel. 946 225 457