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Miguelete
Miguelete
Por José Ramón Galán Talens
PRÓLOGO
No creo ser la persona más indicada para escribir un artículo sobre esta especialidad deportiva, pero he decidido hacerlo porque no conozco ninguno similar que pueda servir de punto de partida a un tirador que se decida por ella.
Tengo un especial interés en aclarar de la mejor manera posible todas las posibles lagunas que pudieran surgir a un tirador nobel, esa es mi meta primordial sin descartar la posibilidad de ofrecer una visión distinta de las cosas que pudiera servir también para los tiradores más avezados que yo mismo.
Esta especialidad, allá por 1991 cuando empecé con ella, la practicaban pocos tiradores y hoy sigue siendo minoritaria, pienso que es debido a que además de la técnica de tiro con arma larga en la posición de pie, precisa de algunos conocimientos y experiencias distintos, habida cuenta de las dificultades que entraña disparar con un arma de anima lisa, calibre 18 milímetros aproximadamente (desde 15,5 hasta 19 milímetros aproximadamente son las armas más usadas) y sin elementos de puntería, sí habéis oído bien, sin alza ni punto de mira, aunque como punto de mira se puede usar el tetón que sirve para asegurar la bayoneta, pero en definitiva sin alza, por lo que se debe observar una correcta disciplina en cuanto a la posición y encare.
Eso es en lo que me voy a aplicar, dejando de lado la técnica antes aludida por existir muchos y buenos libros y artículos sobre el tema.
Espero que este artículo llene el vacío existente y perdonéis los posibles fallos caligráficos, pues soy autodidacta en el tema.
MIGUELETE
Según el reglamento del MLAIC:
Clasificación original y réplica, es decir que aunque se denominan de igual forma, original y réplica compiten como dos especialidades distintas, donde la única diferencia estriba en que un mismo tirador no puede competir en ambas.
ALGUNOS DATOS HISTORICOS
Las armas a que se refiere el presente articulo abarcan una época que va desde finales del siglo XVI hasta mediados del XIX sin apenas cambios importantes en su concepción, aunque su mayor apogeo y esplendor lo alcanzaron entre el siglo XVIII y la primera mitad del XIX.
En general eran de calibres comprendidos entre los 15 y los 22 m/m y con pocas variaciones fueron el arma de dotación de todos los ejércitos en las fechas indicadas anteriormente. Las mayores diferencias radicaban fundamentalmente en el tipo de llave que llevaran, las más importantes fueron: Chenapan, Báltica, Francesa, Miguelete (esta es la española) y finalmente la que se ha dado por llamar "A la moda". Cada una de ellas tenia ventajas e inconvenientes y también cada una tenia y tiene sus defensores y detractores.
Eran armas muy potentes pero poco precisas y no porque no se las pudiera hacer más efectivas sino porque la concepción de las guerras en aquellos años era muy distinta a la actual, entonces primaban en los grandes ejércitos las batallas en línea con grandes y compactas formaciones donde este tipo de armas tenía buen acomodo puesto que estaban pensadas para ello.
En aquel momento lo que primaba era la potencia de fuego, esta la obtenían entrenando muy bien a la soldadesca en el método de carga bajo las ordenes de un oficial. Se trataba de conseguir el mayor número de disparos por unidad de tiempo sobre el enemigo, no importaba la precisión debido a que estas descargas se efectuaban a muy corta distancia, siempre inferior a los 100 metros.
La carga más usual eran unos cartuchos de cartón que contenían la pólvora y el proyectil esférico, estos contenían aproximadamente 12 gramos de pólvora negra (de relativa o baja calidad) de los cuales una parte (un gramo o dos) servía para cebar la cazoleta y el resto se vertía dentro del cañón, seguidos del cartón que formaba la envoltura o cartucho y que ahora servían como taco, el proyectil era subcalibrado para facilitar su carga y se cargaba junto con el cartón formando un amasijo de cartón y plomo, de esta forma se obtenía una relativa obturación de gases.
SOBRE MIS ARMAS
Mi primera y única arma para esta modalidad es una fiel replica española del mosquete también español modelo 1757 fabricado antiguamente por AMR con mucha fidelidad, de las réplicas que fabrican actualmente prefiero no hablar por desconocerlas.
La llave es de influencia francesa a excepción del tornillo pedrero que en lugar de ranura para destornillador lleva un gran anillo que facilita enormemente la substitución de la piedra aún sin herramientas, este tornillo es la única herencia que tiene de la llave española o de "Patilla". El gatillo, llamado también pie de gato o martillo, es de los denominados "en cuello de cisne" muy elegante y robusto a pesar de que en la época se le acusara una cierta debilidad respecto de los de cuello recto.
El arma en conjunto es muy elegante y robusta, tal vez sea el mosquete más bonito que tuvieron en dotación los ejércitos españoles.
Estuvo en servicio hasta el año 1830 aproximadamente en que se le sustituyó por el denominado modelo 1828 que básicamente era el mismo pero con una llave del tipo francés. Posteriormente se hicieron pequeñas variantes que afectaron fundamentalmente a la llave, fundamentalmente se reformaron para pistón una gran parte de ellas y el resto se sustituyeron simplemente por otros modelos que fueron apareciendo a partir de esa fecha, en que se empezaban a ensayar las primeras armas estriadas para el uso mayoritario del ejercito y que desembocaría en los fusiles estriados de calibre 15 m/m y bala hueca del tipo minié a partir del año 1850.
Con este arma he conseguido buenas tiradas, pero también algunas malas o muy malas. No revisar bien el encendido (que las chispas caigan en el sitio correcto) y posición de la piedra nos conduce siempre a una mala tirada, porque un deficiente encendido siempre produce un retardo.
El segundo motivo principal de los malos resultados es una forma de apuntar incorrecta, esto es debido a que estas armas no tienen elementos de puntería y se deben tomar otras referencias, generalmente el punto delantero que servia como anclaje para la bayoneta es la única referencia, la otra, es la correcta posición (y siempre la misma) de la cara sobre la culata, porque esta formará lo que debiera ser el alza y por lo tanto si variamos su posición también variará la zona de impacto.
He destacado cómo se obtienen los malos resultados porque es la mejor forma de aprender cómo hacerlo bien y es que de los buenos resultados se aprende muy poco en cambio de los grandes fracasos siempre se sacan conclusiones.
SOBRE LAS CARGAS Y VELOCIDADES
Desde 1991 en que compré este mosquete he aprendido mucho, sobre todo en lo que respecta a las cargas y encendido. En aquella época tenia dificultad en conseguir buenas pólvoras, piedras, información o en su defecto buenos consejos. Todo lo tuve que aprender a base de pruebas y errores, estudiando estos con la exquisita pasión con que lo hago, hacia todo lo que tenga que ver con la balística.
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Muchos son los distintos modelos de mosquete que se usan en esta especialidad, franceses, españoles, ingleses etc... Cada uno de ellos en sus distintas versiones y por supuesto con llaves de encendido distintas. |
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En un primer momento (1991) usé la carga que describo a continuación, esta se sigue usando por algunos tiradores, obteniendo buenos resultados aunque yo la deseché por considerarla anómala he incluso negativa para el arma:
1ª CARGA) 25 grain de Portuguesa de 4F, 60 grain de pólvora española de arcabuz (más o menos seria una 2F de mala calidad), 30 grain de sémola, calepino de algodón de 0,4 m/m y bala esférica del calibre 690 (milésimas de pulgada). Como cebo también usaba la pólvora Portuguesa de 4F (era la única pólvora de cebo que podía conseguir).
Con la carga descrita anteriormente se consiguen de media 331 metros por segundo.
Si analizamos esta carga vemos que la pólvora que queda en el fondo del cañón, es de granularon fina (4F) a diferencia de la carga principal que esta compuesta por pólvora de peor calidad y granularon gruesa. Con esto se consigue un encendido rápido y hasta buenos resultados pero según mi forma de ver las cosas debe de producir dos picos de presión diferentes que de ninguna manera pueden ser positivos para el arma o para el tiro en si, fundamentalmente porque se puede obtener el mismo resultado sin tener que someter el arma a este castigo.
Creo que esta carga y otras similares se pensaron para evitar tardonazos, cuando estos son causados fundamentalmente por unas chispas deficientes o porque estas aun siendo buenas no caen en el sitio correcto (centro de la cazoleta).
2ª CARGA) 70 grain de Portuguesa de 3F, 30 grain de sémola, calepino de 0,8 m/m y proyectil esférico de 678. Para cebar uso la pólvora francesa PNF4. La velocidad media conseguida es de 318 metros por segundo.
3ª CARGA) 70 grain de pólvora Suiza Nº2, calepino de 0,8 m/m y bola 678. Para cebar uso la pólvora francesa PNF4. La velocidad media conseguida es de 338 metros por segundo.
Las cargas 2ª y 3ª las considero óptimas y ambas dan buenos resultados, fundamentalmente porque el encendido del cebo compuesto por PNF4 es muy rápido. Actualmente las uso indistintamente según estén mis reservas de pólvora.
Otras cargas similares pero con otros tipos de pólvora de granulación 2F o 3F también darán buenos resultados si conseguimos que el encendido sea rápido. Lo que no se debería hacer, es mezclar tipos de pólvora diferente o cargas combinadas como la descrita como 1ª.
SOBRE LA LLAVE Y EL ENCENDIDO
Muchos son los distintos modelos de mosquete que se usan en esta especialidad, franceses, españoles, ingleses etc... Cada uno de ellos en sus distintas versiones y por supuesto con llaves de encendido distintas. No existe una norma común para la colocación de la piedra en cada llave, en algunas esta tendrá que estar muy salida hacia afuera, en otras apenas deberá asomar de la quijada del pie de gato, en otras el filo deberá estar hacia abajo y en otras hacia arriba.
Quiero decir con esto que debemos experimentar con la llave de nuestro mosquete la posición en que deberemos montar la piedra para la obtención de las mejores chispas y que estas caigan en el centro de la cazoleta, porque si estas caen muy adelantadas o atrasadas, dará como resultado tardonazos en el encendido de la carga.
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Antes de proceder a la carga del mosquete se debe pasar un alambre a través del oído para evitar que se ciegue este con la misma pólvora de la carga, este hecho daría como resultado el efecto mecha. Este efecto se llama así porque cuando disparamos oímos primero un siseo y posteriormente el disparo, ni que decir tiene que este (el disparo) irá a cualquier sitio menos a donde esperábamos. |
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Esto no era muy importante en la época en que fueron diseñados, pues lo importante era que no fallase el encendido, es decir que disparasen sin importar demasiado la precisión, pues se hacían descargas en formación y de lo que se trataba era de batir con fuego una determinada zona o línea. Actualmente pretendemos una precisión para la que no fueron concebidas y es ahora cuando tenemos, con nuestro trabajo de investigación y pruebas, obtener unos resultados que antiguamente eran impensables.
Generalmente se usan piedras de sílex pero actualmente se pueden conseguir las de ágata y jaspis que dan excelentes resultados además a diferencia de las de sílex se pueden utilizar por ambos lados.
Antes de proceder a la carga del mosquete se debe pasar un alambre a través del oído para evitar que se ciegue este con la misma pólvora de la carga, este hecho daría como resultado el efecto mecha. Este efecto se llama así porque cuando disparamos oímos primero un siseo y posteriormente el disparo, ni que decir tiene que este (el disparo) irá a cualquier sitio menos a donde esperábamos.
En algunos casos una vez cargada el arma y antes de cebarla deberemos pasar una pequeñísima cantidad de pólvora de cebar (10 o 12 granos, ¡ojo! no confundir con grains aunque signifique lo mismo) a través del oído y con el alambre empujarlos hacia adentro de tal forma que el oído quede liberado. Esto mejora el encendido de las armas con un conducto (oído) especialmente largo, como en el mosquete español que es de 9 m/m.
Para finalizar deberemos cebar la cazoleta con una cantidad de polvorín (pólvora de cebo) que en ningún caso debe llegar hasta el oído y mucho menos cubrirlo.
En general, cuando la llave enciende bien al disparar oiremos el tiro seco, mientras que cuando hay un cierto retardo se llega a escuchar el chasquido de la llave previo al disparo, lo cual nos indicara que tenemos un fallo de encendido que hay que corregir, substituyendo la piedra o bien cambiándola de posición.
SOBRE EL ARMA IDóNEA
No creo que exista un arma más idónea que otra, teniendo en cuenta la especialidad a que va destinada, lo mas importante será que podamos meter bien la cara para ver la menor cantidad posible de cañón, lo que nos facilitará enormemente la acción de apuntar. Teniendo en cuenta que esas armas carecen de alza y que por lo tanto la posición de nuestra cara hará esa función, es vital para la consecución de buenos resultados que entrenemos la toma de puntería o "encare" usando el símil para las escopetas de tiro al plato.
Si tuviera que aconsejar a un tirador que se decidiera empezar a tirar en esta modalidad creo que le diría que escogiese el mosquete que más le gustase y posteriormente ya iría adaptandose a él.
Esto que a algunos puede parecer como una indefinición, no lo es, pues para cualquier especialidad deportiva se fabrican armas especificas, no así para las de armas históricas, en las que se usan armas originales o réplicas de las mismas.
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El equipo necesario para la práctica de esta especialidad no difiere en nada del especifico para el tiro con arma larga en posición de pie. |
Esta especialidad es muy diferente de las de precisión olímpicas, pues aunque también hay que catalogarla como de precisión, existen otras connotaciones que no sabría definir, además no quiero entrar en cuestiones filosóficas.
En caso de que se me presionase mucho, aconsejaría el mosquete español modelo 1757, no porque sea el mejor o más adecuado, sino porque es el arma que más conozco.
SECUENCIA DE CARGA
1º) En primer lugar y antes de cargar, verificaremos que la llave da buenas chispas y que estas caen en el centro de la cazoleta, esta prueba se hace montando la llave y disparándola, en caso de no darnos buenas chispas procederemos a adelantar, retrasar o substituir la piedra. Una vez la llave esté en condiciones óptimas, procederemos a pasar un alambre a través del oído para evitar que se nos salga por él la carga.
2º) Seguidamente y con el mosquete en posición vertical verteremos la carga de pólvora, para ello nos podremos ayudar de un embudo de carga que no tenga mas de 10 centímetros de tubo. En caso de usar sémola, esta verterá después de la pólvora para que sirva como taco.
3º) Se dispondrá sobre la boca del cañón el calepino humedecido y sobre él la bala esférica. Con un golpe de mazo se iniciará la bala en el cañón y seguidamente se bajará con la baqueta de carga, asegurándola contra la carga con unos ligeros golpes de baqueta pero evitando deformarla excesivamente.
4º) Con el mosquete ahora en posición horizontal sobre la mesa, se le quitará el alambre que teníamos atravesando el oído, se cebará la cazoleta, cerraremos el rastrillo y armaremos la llave llevando hacia atrás el pie de gato.
5º) Ya tenemos el mosquete cargado y dispuesto para el disparo, sólo queda que nosotros pongamos de nuestra parte lo que tanto hemos entrenado. Una vez que hayamos efectuado el primer disparo no es necesario que volvamos a comprobar como "chispea" nuestra llave, esto solo lo haremos cuando observemos un retardo o cuando a pesar de haber hecho las cosas bien, los resultados no sean los esperados, esto es debido a pequeños tardonazos que apenas se notan.
SOBRE EL EQUIPO NECESARIO
El equipo necesario para la práctica de esta especialidad no difiere en nada del especifico para el tiro con arma larga en posición de pie.
Destacaré este equipo en orden de prioridad o importancia según mi forma particular de verlo, sin que ello signifique que es indispensable para esta práctica deportiva:
1º) Chaqueta de tiro. De mucha utilidad porque aparte de limitar la movilidad del tronco, también nos protege del retroceso del arma en el momento del disparo. Esta deberá ser de la mejor calidad que podamos pagar, sobre todo porque es un elemento que utilizaremos durante muchos años.
2º) Guante de tiro. Este complemento nos ayuda en la sujeción del arma sin transmitir pulsaciones y además nos protege la mano de quemaduras.
3º) Gafas de tiro con diafragma regulable y filtros. Estas nos ayudan en la acción de tomar puntería porque nos aumentan la profundidad del campo cuando cerramos el diafragma, además con el uso de los filtros compensaremos el exceso o defecto de luz en el campo.
4º) Botas de tiro. Estas nos ayudan al ofrecernos una mejor plataforma a la vez que limitan el posible juego del tobillo.
ALGUNOS ASPECTOS SOBRE EL MANTENIMIENTO DEL ARMA
Sobre el mantenimiento del arma, recomiendo que esta se limpie cuanto antes después de haberla utilizado. En todo caso cuando terminemos de usarla impregnaremos un trapo en aceite para armas de buena calidad y lo pasaremos por el interior del cañón varias veces con el fin de que toda el ánima quede impregnada, al mismo tiempo rociaremos con este aceite la llave y el exterior del cañón. Esta precaución evitará que nos encontremos la desagradable sorpresa de encontrarnos el mosquete totalmente oxidado al no haber podido limpiarlo inmediatamente después de usarlo.
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Respecto del cebo debo resaltar que hube de usar el sistema de hacer pasar por el oído una poquita cantidad de pólvora PNF4 y volver a pasar el alambre para asegurarme que no quedaba obstruido, dándome un excelente resultado. |
Para limpiarlo una vez en casa, recomiendo que saquen el cañón y lo metan en un recipiente con agua caliente, procederemos seguidamente a limpiar el exterior sobre todo la parte mas cercana al oído. Después seguiremos con el interior pasando un trapo o escobillan mojado en agua, hasta que el interior del tubo quede limpio. Seguidamente procederemos al secado, primero del exterior y después del interior del anima, en esta labor debemos de extremar las precauciones para evitar que queden restos de humedad, pasando repetidamente trapos secos hasta que salgan limpios y secos. Para terminar se pasará un trapo o escobillan impregnado en aceite por el interior y exterior del cañón. Con esto tendremos el cañón limpio, protegido y preparado para la próxima tirada.
Con la llave procederemos igual que con el cañón, limpiándola primero con agua caliente y protegiéndola después del secado con un poco de aceite. Para el secado de la llave se puede usar un secador de los usados para el cabello.
DE MI DIARIO DE TIRO
27-JUNIO-98 CAMPEONATO DE ESPAñA
Cargué con 70 grain de polvora Portuguesa 3F, 46 grain de sémola, calepino de lienzo de 0,8 m/m y bola .678, se cargaba con suma facilidad ya que la bola no entra muy forzada. Usé una piedra de sílex puesta de tal forma que en seguro rozaba el rastrillo, dándome muy buenas chispas en el centro de la cazoleta.
Respecto del cebo debo resaltar que hube de usar el sistema de hacer pasar por el oído una poquita cantidad de pólvora PNF4 y volver a pasar el alambre para asegurarme que no quedaba obstruido, dándome un excelente resultado.
Apuntaba enrasando la anilla posterior con la base del punto, procurando ver que estuviera alineado el cañón tomando la referencia del tornillo de atrás, una vez tomadas estas consideraciones ajustaba el punto a las 9 en la divisoria del blanco y negro y ejecutaba el disparo con todo el cuidado técnico, como si de Veterli se tratara, y renunciando si era necesario.
La piedra se rompió en los primeros disparos pero siguió dando buenas chispas, por lo que no hube de tocarla en toda la tirada. Empecé con 3-8s seguidos, que me sirvieron de referencia para los disparos posteriores, entrar en el 9-10 y terminé con un 10, en todo momento tuve la sensación de control sobre el arma, incluso cuando estaba caliente y reverberaba.
Destacar que usé las gafas de tiro y que apoyaba el arma con el puño izquierdo, también llevaba chaqueta de tiro y las botas. 4-10s, 5-9s y 1-8s, 93 puntos que me dan el titulo de campeón de España, por primera vez en esta modalidad y de esta forma tan pintoresca.
Con este fragmento de mi diario de tiro doy por terminado el articulo esperando como siempre que os sea de utilidad o al menos os haya sido ameno.
Hasta pronto amigos.
José Ramón Galán Talens