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Recomendaciones importantes para el tiro con armas de avancarga

Carga y disparo

Utilice sólamente pólvora negra - Nunca use pólvora de la denominada "sin humo" aunque sea en pequeñas cantidades.

Todas las armas de avancarga están diseñadas para disparar con pólvora negra como materia impulsora, también pasan una prueba de presión en el Banco de Pruebas, y por lo tanto, llevarán un punzón que demuestra este trámite.

También llevará grabado en el cañón la leyenda "BLACK POWDER ONLY" (solo pólvora negra).

Bajo ninguna circunstancia se cargará un arma de avancarga con otra cosa que no sea pólvora negra. La utilización de cualquier otro compuesto puede provocar heridas al tirador, incluso la muerte y daños irreversibles en el arma.

La pólvora negra se encuentra en el comercio especializado bajo cuatro denominaciones que la identifican, que corresponden al tamaño del gránulo de la pólvora y viene indicado en la etiqueta del recipiente que las contiene.

  • 1f o fg - Es la que tiene el gránulo más grueso y es la más adecuada para calibres extremadamente gruesos y cañones de artillería a escala.
  • 2f o ffg - Es la pólvora más común. De gránulo más fino que la anterior y es adecuada para las armas largas de calibre 45 y superiores.
  • 3f o fffg - Es la preferida para los revólveres y armas largas hasta el calibre 45.
  • 4f o ffffg - Es la que tiene el gránulo más fino, adecuada para pistolas de calibre 31 y/o inferior o, como pólvora de ceba para las llaves de rueda y pedernal.

No debe almacenarse la pólvora en recipientes de plástico, ya que pueden generar carga estática. Mantener el recipiente alejado de las fuentes de calor.

Las cápsulas de percusión (pistones) deben almacenarse en un lugar apartado de la pólvora.

Las cápsulas de percusión son sensibles a la electricidad estática, calor, llama y percusión.

No utilice recipientes de vidrio para almacenar las cápsulas, consérvelas en su caja original. No fume mientras carga, dispara o manipula pólvora negra.

Cuando dispare, asegúrese de que todas las personas presentes están situadas detrás de usted y, por supuesto, detrás de la línea de fuego.

No dispare en seco (sin cápsula), deformará la chimenea y le causará un daño irreversible. En las armas de pedernal, no permita que el gatillo sin la piedra golpee la batería o el rastrillo.

La combustión de la pólvora negra genera gran cantidad de resíduos, por lo tanto, es estrictamente necesario que los avancarguistas limpien concienzudamente sus armas después de una sesión de tiro.

Utilice siempre calepinos y trapos de limpieza que no contengan fibras sintéticas en su composición. Es muy recomendable utilizarlos de algodón.

Proteja sus ojos de las proyecciones, chispas, fragmentos de plomo, trozos de cápsulas o pedernal y, cuando dispare, lleve siempre puestas unas protecciones con lentes no astillables.

Proteja sus oídos de las detonaciones. Prevendrá la aparición de sordera y cefaleas (dolores de cabeza) con unos simples tapones de algodón y cera, o unos protectores que sellen completamente alrededor del pabellón auditivo. No todos los protectores sirven para este cometido.

Para evitar rebotes de la bala, nunca dispare contra el agua, superficies planas o superficies duras.

Antes de cargar asegúrese de que el cañón no está obstruído. El agua, barro, nieve o cualquier otro material podría obstruir el cañón y hacer que salte en pedazos.

Extreme las precauciones si el tiro no sale. Mantenga el arma apuntando a un lugar seguro y espere, al menos, durante un minuto antes de intentar disparar de nuevo; de esta manera le daremos tiempo suficiente a cualquier chispa o pavesa que, en estado latente, pueda hacer disparar el arma en cualquier momento.

Bajo ninguna circunstancia cargue la pólvora directamente de la polvorera al cañón. Por la acción de cualquier chispa o pavesa en estado latente puede provocar la explosión de todo el contenido de la polvorera. En su lugar, utilice recipientes de carga individuales que contengan la cantidad necesaria de pólvora para cada disparo. En el caso de que siempre haya cargado su arma directamente de la polvorera y, aún advertido de las consecuencias de hacerlo, desee seguir haciéndolo, por favor asegúrese de que otras personas no sufrirán daños y, lleve siempre alguna documentación en el bolsillo trasero de su pantalón para facilitar las labores de identificación.

Asegúrese de que la bala queda bien asentada sobre la carga de pólvora. Cualquier cámara de aire entre el proyectil y la bala podría provocar que el cañón reviente y herir gravemente al tirador.

La degradación de la pólvora, pólvora húmeda o cualquier otra causa debilitarán la explosión y podría provocar que el proyectil no saliera totalmente y se quedara atorado dentro del cañón. Se deberá sacar la bala con un extractor apropiado con forma de punta de tornillo acoplado al extremo de la baqueta. También es recomendable limpiar el tramo del ánima del cañón que queda delante de la bala y así retirar cualquier resíduo que pudiera obstruir la bala en su extracción. Bajo ninguna circunstancia desmonte la bombeta con la intención de introducir pólvora en la recámara para intentar disparar de nuevo.

Asegúrese de que el arma está cargada correctamente. Haga una marca en la baqueta de carga para que, en las sucesivas cargas, le indique que las balas están asentadas sobre la pólvora y a idéntica profundidad de la boca del cañón. También haga una marca en la baqueta con el cañón vacío y la baqueta tocando el tornillo de recámara, le servirá como testigo en las operaciones de limpieza del arma.

- Nunca tenga un arma cargada en casa o en el interior de un vehículo.

- Nunca consuma bebidas que contengan alcohol antes o durante la sesión de tiro.

- Consulte a un experto cualquier duda o problema que le surja en el manejo del arma.

- Si particularmente instruye a otra persona, asegúrese de que adquiere todos los conocimientos necesarios para la correcta y segura utilización del arma.

- Dispare y manipule su arma observando todas las medidas de seguridad.